Para un despacho o asesor, colaborar con un perito significa incorporar un profesional independiente que aporte la prueba técnica de hechos, valores y cuantificaciones que el equipo jurídico o fiscal no puede acreditar por sí mismo. La clave está en incorporarlo pronto, definir con precisión el encargo, compartir toda la documentación y respetar su independencia. Cuando la colaboración funciona, el expediente gana coherencia: la argumentación jurídica descansa sobre una base técnica verificable y el cliente percibe un servicio más completo.
Por qué un despacho recurre a un perito
Un abogado o asesor fiscal domina la norma, la doctrina y la estrategia procesal. Pero hay cuestiones en las que la discusión no es de derecho, sino de hechos o de cifras: cuánto vale una participación, cuál es la cuota correctamente calculada, si un servicio intragrupo era real, cuál es el valor de mercado de una renta. En esos casos, la parte que aporta un dictamen sólido se coloca en una posición favorable; la que solo alega queda a merced de la valoración ajena. La página de ValiTax dedicada a despachos y asesores describe cómo planteamos esa colaboración.
Reparto de funciones
| Función | Despacho o asesor | Perito |
|---|---|---|
| Relación con el cliente | Lidera y mantiene | Participa en lo técnico |
| Estrategia jurídica | Define y ejecuta | No interviene |
| Hechos y valores | Aporta información | Analiza y concluye |
| Redacción del informe | Revisa aspectos formales y de objeto | Redacta y firma |
| Ratificación | Prepara el interrogatorio | Declara |
Respetar esta separación es esencial. El despacho no debe condicionar las conclusiones del perito; el perito no debe actuar como abogado de la parte. Cuanto más nítida es la frontera, más creíble es la prueba.
Cuándo incorporar al perito
La respuesta corta es: antes de lo que parece necesario. Si se incorpora al inicio, puede ayudar a entender el expediente, identificar las cuestiones de hecho y valor, y orientar qué documentación recopilar. Si se incorpora al final, se limita a producir un informe con lo que existe. Un perito consultado al inicio puede, incluso, desaconsejar un recurso por falta de base técnica, lo que evita costes al cliente. Su valor no es solo producir informes, sino ofrecer una lectura técnica realista del caso.
Qué información compartir
- El expediente completo: requerimientos, actas, propuestas, liquidaciones y escritos presentados.
- La documentación contable y fiscal pertinente, con sus ejercicios.
- Contratos, escrituras, actas societarias y comunicaciones relevantes.
- Las alegaciones previas del cliente y de la Administración.
- Las preguntas concretas que el despacho necesita responder.
- Los plazos procesales, con hitos intermedios.
Es importante incluir también la documentación desfavorable. El perito la encontrará de todos modos si la contraparte la aporta, y es mejor saberlo antes. Ocultarla debilita la credibilidad del informe y puede perjudicar al cliente.
Definir bien el encargo
Un buen encargo contiene tres elementos: objeto, preguntas y alcance. El objeto describe qué se analiza (una valoración, una cuantificación, una reconstrucción). Las preguntas son las cuestiones concretas a las que el perito responderá; deben ser neutras, no inducir la respuesta. El alcance fija qué documentos se revisarán, qué trabajos de campo se harán y qué queda excluido. Con esos elementos se acuerdan el calendario y el presupuesto. En cuestiones de costes, tienes información en nuestro artículo sobre honorarios del perito tributario.
Comunicación durante el trabajo
Recomendamos una comunicación fluida pero ordenada: una persona de contacto en el despacho, una lista de preguntas abiertas y revisiones intermedias. El despacho puede sugerir mejoras de claridad o señalar errores de hecho, pero no pedir cambios de conclusión. Si hay discrepancias, es preferible aclararlas por escrito y que el perito justifique su criterio. Este intercambio documentado también protege al despacho, porque demuestra que se respetó la independencia.
Ratificación y vistas
Si el procedimiento llega a vía judicial o económico-administrativa, el perito puede ser citado. El despacho debe preparar la sesión con él: repasar el informe, anticipar preguntas, identificar los puntos débiles. Se trata de preparar la exposición, no de ensayar respuestas. El perito debe sentirse libre de reconocer limitaciones. Una buena preparación incluye la revisión de los anexos para localizar con rapidez cualquier cifra. Tenemos un artículo con detalles sobre cómo se ratifica un perito ante el juzgado.
Ejemplo práctico ilustrativo
Un despacho lleva la defensa de una sociedad en una inspección en la que se cuestiona la deducibilidad de ciertos servicios recibidos de una entidad vinculada. El abogado prepara los argumentos jurídicos; propone al cliente incorporar un perito. En una primera reunión se acuerda un encargo con tres preguntas: realidad de los servicios, utilidad para la sociedad y valor de mercado de la contraprestación. El despacho aporta contratos y correos; el perito pide información adicional sobre entregables y compara tarifas con las de terceros. El informe se entrega con margen antes del trámite de alegaciones. Despacho y perito se reúnen para revisar la estructura, sin cambiar conclusiones. El supuesto es ilustrativo.
Errores habituales de colaboración
- Llamar al perito cuando faltan pocos días para el vencimiento del plazo.
- Pedir un resultado concreto en lugar de formular preguntas.
- Entregar documentación parcial y descubrir tarde las lagunas.
- Confundir al perito con un colaborador de la estrategia procesal.
- No prever la ratificación en el calendario.
Valor para el despacho y para el cliente
Para el despacho, trabajar con un perito amplía su capacidad de servicio sin ampliar su estructura. Para el cliente, aporta una prueba técnica independiente y una lectura realista de sus opciones. Además, la colaboración se apoya en una idea compartida con LRB Tax & Legal: no hay motivo para temer a la Administración; es una parte más del procedimiento y su criterio, aunque merezca respeto, no pesa más que una opinión técnica bien fundamentada.
Conclusión
Colaborar bien con un perito es cuestión de tiempo, claridad y respeto a la independencia. Si tu despacho tiene un expediente en el que la discusión es de hechos o de valores, hablemos y valoraremos cómo podemos ayudar, sin compromiso y con total reserva sobre la información. También puedes consultar las preguntas frecuentes de ValiTax.
Preguntas frecuentes
¿Puede el despacho revisar el borrador del informe?
Sí, en lo relativo a claridad, errores de hecho y adecuación al objeto, pero no para modificar las conclusiones.
¿Quién contrata al perito, el despacho o el cliente?
Lo habitual es que contrate el cliente, a propuesta del despacho; puede pactarse otro esquema con transparencia.
¿Se mantiene la confidencialidad?
Sí. El perito trabaja con la documentación bajo deber de reserva y la utiliza solo para el encargo.
¿Qué ocurre si las conclusiones no favorecen al cliente?
Es mejor saberlo pronto. El cliente y el despacho deciden cómo proceder, sin que el perito modifique su criterio.
¿Puede el perito intervenir en varios procedimientos del mismo cliente?
Sí, siempre que el encargo esté definido y su independencia no se vea comprometida en cada uno.
