Cuando una investigación por presunto delito fiscal avanza, la cuantía exacta defraudada se convierte en el elemento central del procedimiento: determina si se supera el umbral penal, condiciona la calificación jurídica de los hechos, e influye directamente en la pena aplicable. El informe pericial tributario es, en estos casos, mucho más que un complemento técnico.
Por qué la cuantificación precisa es determinante
El artículo 305 del Código Penal exige superar los 120.000 euros de cuota defraudada para que la conducta constituya delito fiscal. Un error de cálculo, ya sea por exceso o por defecto, puede cambiar por completo la naturaleza del procedimiento: de una infracción administrativa a un delito, o viceversa. El perito debe reconstruir con rigor la base imponible correcta y la cuota que realmente correspondía, frente a la efectivamente declarada.
Qué analiza el perito en estos procedimientos
- La metodología de cálculo empleada por la Administración o la acusación, verificando su corrección técnica.
- La existencia de gastos deducibles no considerados que puedan reducir la cuota realmente defraudada.
- La correcta imputación temporal de ingresos y gastos al periodo impositivo correspondiente.
- En casos de estructuras societarias complejas, el flujo económico real detrás de las operaciones investigadas.
El papel del perito tanto para la acusación como para la defensa
Un perito puede ser designado por el Ministerio Fiscal o la acusación particular para sustentar su tesis sobre la cuantía defraudada, y la defensa puede aportar su propio perito para cuestionar esa cuantificación, señalando errores metodológicos o partidas no consideradas que reduzcan la cuota realmente exigible.
Regularización voluntaria: cuándo el peritaje ayuda a cuantificarla
Si el contribuyente opta por regularizar voluntariamente su situación antes de que se inicien actuaciones formales, un informe pericial puede ayudar a determinar con precisión el importe exacto a regularizar, un paso clave para que la regularización sea completa y veraz, requisito exigido por la excusa absolutoria del propio artículo 305.
Coordinación entre peritaje y defensa penal-tributaria
En estos procedimientos, el trabajo del perito debe coordinarse estrechamente con la estrategia jurídica del abogado penalista y fiscalista, ya que la cuantificación técnica y los argumentos jurídicos de defensa se refuerzan mutuamente cuando están bien alineados desde el principio del procedimiento.
Preguntas frecuentes
¿Quién puede solicitar un perito en un procedimiento por delito fiscal?
Tanto la acusación (Ministerio Fiscal, Abogacía del Estado, acusación particular) como la defensa pueden aportar sus propios peritos de parte, además de la posibilidad de que el juzgado designe un perito judicial.
¿Puede el peritaje reducir la cuantía por debajo del umbral penal?
Sí, si el análisis técnico detecta errores en el cálculo original que, correctamente aplicados, sitúan la cuota por debajo de los 120.000 euros, la conducta podría quedar fuera del ámbito penal.
La precisión técnica en estos procedimientos puede ser la diferencia entre una infracción administrativa y una condena penal. En ValiTax elaboramos informes periciales con el rigor metodológico que exige esta materia, en coordinación con el equipo de defensa fiscal de LRB Tax & Legal.


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