Muchos conflictos con la Administración tributaria, o litigios civiles y mercantiles con un componente fiscal, no se resuelven solo con argumentos jurídicos: dependen de una cifra, una valoración o un cálculo técnico que solo un perito puede fundamentar con el rigor que exige un tribunal. Identificar a tiempo si tu caso necesita este respaldo técnico puede marcar la diferencia en el resultado final.
Situaciones donde el peritaje tributario resulta determinante
- Comprobación de valores de Hacienda: cuando la Administración considera que el valor declarado de un bien es inferior al real.
- Valoración de empresas o participaciones no cotizadas: en sucesiones, donaciones, litigios societarios o operaciones de compraventa.
- Precios de transferencia: disputas sobre la valoración de operaciones entre empresas de un mismo grupo.
- Procedimientos por presunto delito fiscal: donde la cuantía exacta defraudada determina tanto la calificación de los hechos como la pena aplicable.
- Tasación pericial contradictoria: el mecanismo específico para impugnar una valoración administrativa mediante un tercer perito dirimente.
Cómo saber si tu caso concreto lo requiere
La señal más clara es que la discusión con la Administración, o con la otra parte de un litigio, gire en torno a un número (un valor, una cuota, una base imponible) y no exclusivamente en torno a una cuestión de interpretación jurídica pura. Si ambas partes discrepan sobre «cuánto vale» algo, o «cuánto se debe», probablemente necesites un informe técnico que respalde tu posición.
Qué aporta un perito que un abogado por sí solo no puede ofrecer
El abogado defiende la posición jurídica del cliente; el perito aporta el respaldo técnico-cuantitativo necesario para sustentar esa posición con metodología reconocida. Un tribunal valora mucho más un argumento de valoración cuando viene acompañado de un informe pericial riguroso, que cuando se presenta como una simple afirmación sin desarrollo técnico.
Consecuencias de no aportar peritaje cuando se necesita
Presentarse ante una comprobación de valores, o ante un litigio con componente de valoración, sin respaldo pericial adecuado, deja al contribuyente en clara desventaja frente a una Administración que sí cuenta con sus propios informes técnicos. La ausencia de contra-argumentación técnica suele traducirse en la aceptación, casi automática, de la valoración de la parte contraria.
Cuándo NO es necesario un perito
Si el conflicto es puramente de interpretación normativa, sin ninguna discusión sobre cifras o valoraciones concretas, el peritaje no aporta valor adicional; en estos casos, la defensa se sustenta en argumentación jurídica pura, no en prueba técnica.
Preguntas frecuentes
¿Puedo aportar un perito aunque Hacienda ya haya emitido su propia valoración?
Sí, el contribuyente tiene derecho a aportar un perito de parte para cuestionar la valoración administrativa, incluyendo la vía específica de la tasación pericial contradictoria.
¿En qué fase del procedimiento conviene aportar el informe pericial?
Cuanto antes, idealmente desde las primeras alegaciones, ya que un informe presentado tardíamente tiene menos margen de influir en la resolución del procedimiento.
Identificar a tiempo si tu situación requiere peritaje tributario es el primer paso para una defensa sólida. En ValiTax analizamos cada caso concreto para determinar si el respaldo pericial es la pieza que falta en tu estrategia, en coordinación con el equipo de defensa fiscal de LRB Tax & Legal cuando el caso lo requiere.


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